Historia & Generaciones

La historia de la familia Riedel es tan animada como la historia de Europa, y además está inseparablemente unida a ella.

1ª Generación

JOHANN CHRISTOPH RIEDEL

El primer Riedel que decidió entrar en el negocio de la cristalería de lujo fue Johann Christoph, nacido en 1673. Vivió en Pavlovice, en la localidad de Neuschloss, en el noroeste de Bohemia, cerca de Haida y Steinschönau, que a principios del siglo XVIII se convertirían en las grandes capitales del cristal de Bohemia. Sus viajes comerciales le llevaron por toda Europa. Aunque los ingresos obtenidos con las ventas justificaban las penurias y los peligros de aquellos viajes, en 1723 fue asesinado en una de sus expediciones. Dejó esposa y tres hijos.

2ª generación

JOHANN CARL RIEDEL

Johann Carl Riedel, segunda generación del negocio (1701-1781), vivió en Falkenau, cerca de Haida, donde construyó su propia casa y trabajó en la pintura sobre vidrio. En 1739 fue nombrado magistrado de la ciudad (der Vogt). En 1723 se casó con Anna Elizabeth, procedente de una acaudalada familia de la industria del vidrio, y tuvieron 11 hijos, aunque solo dos llegaron a la edad adulta. En 1753, Johann Carl se trasladó a Antoniwald, en las montañas de Jizera, y dejó a su primogénito Johann Leopold al cargó de la cristalería de Neuwiese entre 1766 y 1769.

3ª Generación

JOHANN LEOPOLD RIEDEL

Johann Leopold Riedel, a la cabeza de la tercera generación (1726-1800), puso los cimientos del imperio cristalero Riedel en el norte de Bohemia. Pintor y dorador de vidrio de profesión, a partir de 1746 se puso al timón de la fábrica de vidrio de su pariente Joann Josef Kittel en Falkenau. En 1752 se convirtió en director de la fábrica de vidrio Zenknerhütte, propiedad del conde Desfour, en Antoniwald, en el corazón de las montañas de Jizera. Johann Leopold amasó una gran fortuna durante la Guerra de los Siete Años (1756-1763), que enfrentó a austríacos y prusianos a cuenta de los territorios de Bohemia y Silesia. Después de la guerra, las tareas de reconstrucción provocaron un gran crecimiento de la demanda de cristales para ventanas y Riedel fue el primer productor en fabricar láminas de cristal para ventanas en la región de Jizera. En 1775, puso en marcha la primera fábrica de vidrio de la familia, en Christianthal, y en 1782 adquirió otra fábrica no muy lejos, en Neuwiese. Por aquel entonces, la fábrica de vidrio Riedel producía principalmente productos de cristal hueco.

4ª Generación

ANTON LEOPOLD RIEDEL

Anton Leopold Riedel (1761-1821), representante de la siguiente generación, era el primogénito de Johann Leopold y el primer Riedel nacido en las montañas de Jizera, en Antoniwald. Anton Leopold dirigió la fábrica de vidrio de Neuwiese primero por encargo de su padre y, a partir de 1795, ya como propietario. La planta se dedicó a la producción de cristal y de vidrio hueco y tintado, botellas de perfume y piezas para arañas de cristal. También aquí empezaron a producirse algunas de las primeras piezas de bisutería de cristal. En 1809 fundó una fábrica de refinado de vidrio en Mistrovice, cerca de Haida, para la producción de vidrio hueco cortado, grabado y pintado. En 1814, alquiló al conde Desfours la fábrica de vidrio de Antoniwald.

5ª Generación

FRANZ XAVER RIEDEL

Franz Xaver Riedel, perteneciente a la quinta generación (1786-1844), se granjeó una sólida fama como grabador en su juventud y sus obras protagonizan todavía hoy importantes subastas. De 1814 a 1821 dirigió la fábrica de vidrio de su padre en Neuwiese, para posteriormente convertirse en arrendatario de la planta Zenknerhütte de Antoniwald. En 1829 fundó su propia fábrica de vidrio, en Wilhemshöhe. Allí se centró en la producción de cristal hueco, principalmente varillas de cristal para bisutería y botellas de perfume. Judith, su primera esposa, procedía de la familia Vogel, una rica familia de comerciantes de Steinschönau. Franz y su sobrino Josef inventaron nuevos colores para el vidrio utilizando el uranio para obtener un amarillo y un verde fluorescentes, bautizados como Annagelb y Annagrün en honor a la hija de Franz.

6ª Generación

JOSEPH RIEDEL, THE ELDER

A los 14 años, Josef Riedel el Viejo (sexta generación, 1816-1894) se convirtió en ayudante de su tío Franz Xaver, con cuya hija Anna terminaría por casarse. Josef supo aprovechar también la revolución industrial que protagonizó su época. En 1858 era propietario de ocho fábricas de vidrio, dos grandes plantas textiles y minas de carbón. Sus fábricas de vidrio producían principalmente joyería, cuentas y piezas para arañas de cristal, pero a partir de 1873 empezaron a fabricar también productos de cristal hueco de lujo. Ese mismo año, Josef conquistó el Grand Prix en la Exposición Internacional de Viena, fue distinguido por el Papa con una Orden y las autoridades locales de Franzesbad y Wiesenthal le otorgaron la ciudadanía honorífica.No resulta extraño que Josef fuera conocido como el “Rey del Vidrio de las montañas de Jizera”. En 1895, los hijos de Josef registraron el primer logotipo de Riedel.

7ª Generación

JOSEPH RIEDEL, THE YOUNGER

Josef Riedel el Joven (séptima generación, 1862-1924) era el único hijo del segundo matrimonio de Josef Riedel el Viejo y llevó el timón de la empresa durante diez años (1914-1924). Josef destacó especialmente en los campos de la química y la ingeniería mecánica y desarrolló cientos de colores de vidrio diferentes. Josef diseñó nuevas máquinas para la producción a gran escala de cuentecillas, utilizadas en la joyería y en la confección. También se dedicó a la producción de pulseras, vidrio prensado y sofisticados cristales para iluminación exterior, entre otros. En 1894, construyó para su esposa Paula una villa en Tiefenbach que es, todavía hoy, uno de los edificios históricos más destacados de las montañas de Jizera. En 1906, Josef el Joven recibió la Orden de la Corona Austríaca de manos del emperador Francisco José I.
El final de una dinastía, el principio de una empresa.

8ª Generación

WALTER RIEDEL

Walter Riedel (octava generación, 1895-1974) era el mayor de los hijos de Josef el Joven. El destino de Walter estuvo muy marcado por las dos guerras mundiales, hasta el punto de verse obligado a cambiar de ciudadanía cuatro veces a causa de las vicisitudes políticas de la época. En 1918, cuando Walter se incorporó a la empresa familiar, Bohemia pasó a formar parte de Checoslovaquia y Walter, y toda la población germanófona de los Sudetes, se convirtió en ciudadano checoslovaco. Durante el periodo de entreguerras, los Riedel alcanzaron fama mundial por la fabricación de piezas de joyería y productos de cristalería, cuentecillas, lámparas y cristales técnicos, así como artículos de vidrio de lujo. Walter recibió el Grand Prix por los productos presentados en las exposiciones internacionales de París de 1925 y 1937.

Walter heredó de su padre un gran talento para la mecánica, como demuestran las avanzadas técnicas de moldeo que desarrolló. Durante la guerra, los nazis tomaron el control de la fábrica y le obligaron a dejar de producir bienes de consumo para centrarse en la producción de material de guerra. Cuando el Ejército Rojo tomó Berlín en 1945, encontraron un tubo de imagen intacto (parte de un radar utilizado para el control del espacio aéreo) y preguntaron cuál era el científico responsable del artefacto. La URSS de Stalin obligó a Walter a firmar un contrato de cinco años, aunque finalmente pasó diez años retenido en Rusia. Al final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, la familia Riedel vio como los checoslovacos le confiscaban sus casas y fábricas. Finalmente, Walter Riedel volvió a Austria en 1955. La familia Swarovski, estrechamente unida a la familia Riedel, ofreció a Walter y su hijo Claus Josef la oportunidad de empezar de nuevo en Kufstein, donde adquirieron una fábrica de vidrio y empezaron a producir artículos de vidrio soplado en 1956.

9ª Generación

CLAUS J. RIEDEL

La 9ª generación, Claus J. Riedel (1925-2004) tenía su propio proyecto. Modificó la cristalería que utilizaba los pies tradicionales coloreados y tallados para fabricar copas para beber vino de pie largo, pared delgada, sencillas y sin ninguna ornamentación. Consiguió inmediatamente el reconocimiento de los clientes más exigentes y museos. Muchos premios a sus diseños indicaron que había comenzado una época nueva. Los museos compraban sus piezas para exhibirlas, como por ejemplo el Museo de Arte Moderno de Nueva York, que aún hoy exhibe productos de Riedel en su colección permanente. Gracias a sus diseños singulares, Claus Riedel fue el primero, históricamente, que se dio cuenta del efecto de las formas sobre el modo en que se perciben las bebidas alcohólicas. Sus obras han influido y modificado para siempre el aspecto de las copas. Presentó su obra maestra, "Sommeliers", en Orvieto hace 30 años. Las primeras copas cuyo diseño se ajustaba a las características del vino.

10ª Generación

GEORG J. RIEDEL

Las filosofías personales y profesionales de Georg J. Riedel son idénticas. "Soy una persona que vive el aquí y el ahora sin mirar atrás", afirma el director de Riedel Glas Austria, propiedad familiar desde 1756. De una rica tradición, este fabricante de vidrio europeo, con sus 1.200 empleados, produce anualmente unos 50 millones de productos de cristalería. A través de las compañías de venta de su propiedad en EE. UU., Canadá, Alemania, Reino Unido, Japón, Australia y, más recientemente, China, el negocio familiar cuenta con presencia en el mercado de 125 países. Las ventas totales ascienden a 230 millones de euros. "Nuestro compromiso con la calidad requiere una innovación constante. Por lo tanto, invertimos regularmente en la modernización de nuestras instalaciones de producción, creando un número importante de nuevos puestos de trabajo en diversos mercados", explica Riedel. Basándose en una moral tradicional de visión de futuro, la compañía está hoy dirigida por las generaciones 10ª y 11ª de la familia Riedel, Georg Riedel y su hijo Maximilian Riedel, quien algún día será su sucesor.

Este innovador enfoque comenzó en 1956, cuando Tiroler Glashütte se convirtió en una empresa de prestigio internacional. Este éxito estaba basado en un producto fantástico, concebido en primer lugar por Claus J. Riedel (9ª generación), cuya creatividad y sentido de la forma llevó a la creación de una copa ultrafina que permite que el vino desarrolle su verdadero sabor. Trabajando de cerca con su padre y, por consiguiente, con un grupo de expertos, enólogos y empleados, Georg Riedel fue pionero en el desarrollo de colecciones de copas pensadas para el vino y específicas para cada varietal. Por medio de varias innovaciones en la tecnología de producción, Riedel triunfó a la hora de expandir la gama de excelentes copas Riedel Sommeliers, hechas a mano. Tras su nombramiento como Director Ejecutivo, llevó a la compañía a un gran éxito, utilizando su experiencia operacional y su competencia económica. En 1986 introdujo la series de copas de referencia Vinum, las primeras copas de cristal fino hechas a máquina y específicas para cada varietal. La serie Vinum, con un precio económico, ayudó a la compañía a acceder a un público nuevo. Esto sentó las bases para el éxito mundial de la marca y su seguimiento internacional. Sobre su contribución al crecimiento de la compañía, Ridel ha afirmado: "Nosotros, los Riedel, tenemos mucha suerte, pero también contamos con inteligencia, diligencia y pasión".

Georg Riedel ha promovido este enfoque completamente nuevo hacia las copas de vino a escala global; primero, funcionalidad, seguida de belleza, ejecutado con una perfección incomparable. Según explica: "Hemos desarrollado degustaciones en todo el mundo; formamos aproximadamente a unas 40.000 personas cada año utilizando vinos de todas las regiones, donde demostramos cómo la copa correcta mejora la experiencia de beber vino". Sus décadas de experiencia en las catas de vino y su profunda comprensión sobre el diseño le han enseñado a extraer, del mejor modo posible, la expresión de los varios componentes del sabor del vino para su máximo disfrute. En esta filosofía y búsqueda, el amor y la pasión que Riedel tiene por el vino le han convertido en un experto en la materia, respetado por los mejores enólogos y sumilleres del mundo. Los críticos de vinos están de acuerdo en que Riedel produce la copa perfecta para cada amante del vino. Los importantes críticos Robert M. Parker y Michel Bettane se han convencido de la importancia fundamental que una copa tiene sobre un vino.

En 2008, la revista Time elogió a esta familia austriaca cristalera por "contribuir más al deleite de los amantes del vino durante los últimos 50 años que prácticamente cualquier dinastía de enólogos". Riedel se unió a la compañía familiar como contable en 1973 y, desde 1994, ha ejercido las funciones de Director Ejecutivo. Durante más de 35 años ha viajado alrededor del mundo para compartir su mensaje, desarrollando nuevos mercados y asegurando las sólidas bases económicas de la compañía. ¿Qué es lo que le motiva? "La familia Riedel lo había perdido todo tras la Segunda Guerra Mundial y necesitaba volver a empezar de cero. Mis antepasados se lo propusieron, con la suerte de su lado, mirando al futuro y actuando consecuentemente", explica. "De ahí adquirí mi sentido del deber. No temo a nada salvo al fracaso. No debo ser el último en la historia de la compañía y, lo que es más importante, no quiero perder la buena reputación de la compañía. Mi autocrítica jamás me permitirá estar satisfecho. Siempre me hace avanzar". ¿Los planes para los próximos años? "Mi sueño es desarrollar vasos para bebidas no alcohólicas que creen también experiencias memorables en los consumidores. Imagino tazas para café de alta calidad, complejos tés o incluso vasos para agua mineral. La sensualidad del sabor muestra que los diseños del tipo de los de Riedel pueden fabricarse también para estas bebidas".

La importancia de la familia Riedel en la historia de Europa Central - la línea Bohemia data de 1673 - también da forma a la personalidad de Riedel y a su compromiso con la continuidad y perseverancia. "Con 30 años comencé